Maximiliano Díaz: “El puerto es lo primero, aunque haya quien crea que vamos a saco”

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“Hay una clave para competir con África: la calidad del servicio, matarnos por hacer más movimientos”, asegura el presidente de la Asociación Sindical de Estibadores de Las Palmas

Los estibadores del Puerto fueron un eslabón imprescindible en la cadena de suministros durante el confinamiento de la pasada primavera y han sido partícipes del crecimiento del tráfico de contenedores en Las Palmas en 2020. Su presidente, Maximiliano Díaz, destaca el esfuerzo del colectivo y la implicación de las empresas de La Luz durante 2020 como valores de cara a la consolidación del tráfico de transbordo internacional de MSC.

Pronto hará un año desde que asumió el liderazgo sindical de los estibadores de Las Palmas y en este tiempo le ha tocado lidiar con la pandemia. ¿Cómo ha afrontado esta responsabilidad combinada?

La pandemia ha sido el problema número uno que hemos tenido los trabajadores y las empresas, todos, y hemos concentrado nuestro proyecto en afrontar el coronavirus. Ahora hemos aprendido a convivir, pero al principio los compañeros estaban muy nerviosos, porque comenzamos casi sin mascarillas para todo el mundo . Es verdad que aunque estuve muchos años como vicepresidente con Miguel Rodríguez, te viene la sensación de la responsabilidad que te has echado encima, pero desde el primer momento todos entendieron que nos tocaba trabajar, aunque la gente esté confinada. Por el puerto entran todo tipo de mercancías, tanto sanitarias como de alimentación, y lo afrontaron de una manera increíble, no tuvieron ningún apuro. Tengo mucho agradecimiento para el colectivo: es un esfuerzo que si en condiciones normales ya hay que valorar, aún más en esta situación. 

¿Se sintieron arropados por la empresa?

Todo el mundo supo entender que las empresas estaban pasando un momento complicado para darnos los medios de protección que necesitábamos, pero éramos conscientes de que hacían todo lo que podían dentro de sus posibilidades. Siempre ha habido disponibilidad, cada vez que ha aparecido algo que usan otros colectivos, nos lo dan a nosotros también. Si ha podido haber algún problema, lo hemos llevado con la mayor tranquilidad y cooperación, tanto por parte de los trabajadores como de la empresa ha habido disposición. 

¿Ha habido muchos casos de coronavirus entre la plantilla?

Al principio, cuando comenzó todo y veíamos lo que pasaba en la calle, pensábamos que íbamos a caer seguro, pero no. Es verdad que ha habido un caso grave de un compañero que lo cogió de vacaciones, y después hemos tenido dos o tres casos, pero es que hablamos de una plantilla de 400 trabajadores que estábamos en esa época más 200 eventuales. Creo que en el Puerto se ha llevado a cabo un protocolo como debe ser, porque no hemos tenido muchos casos. El puesto de trabajo cada vez está más individualizado: el que va a la grúa, a la grúa; el que va a la máquina, a la máquina; y los que estamos en tierra mantenemos la distancia. Si esto no se complica, estamos salvando la situación. 

La pandemia, en vez de hacer descender la actividad en Las Palmas, la ha hecho crecer…

Sí, el tráfico de contenedores en tránsito ha subido un 20% contra todo pronóstico. Cuando vimos que el turismo se paraba, y el 60% de lo que descargamos aquí siempre va para ese sector, pensamos que iba a haber una gran parada, pero gracias a la apuesta que hemos hecho hace muchos años por captar el tráfico de MSC, que es de transbordo puro, y a que en América o África no ha parado la economía tanto como en Europa, el Puerto de Las Palmas se ha convertido en un almacén en el Atlántico para que los barcos se nutran. Estamos sorprendidos, pero no solo nosotros, sino el resto de actividades, porque cada vez que un barco atraca hay remolque, prácticos, amarre, avituallamientos…

¿Se han dado pasos para que esta situación coyuntural de crecimientos se vuelva permanente?

El Puerto se ha consolidado e incluso están trayendo contenedores de Lomé o Portugal, de puertos cercanos a Las Palmas, porque estamos dando un buen servicio. Los trabajadores hemos apostado por no librar desde junio y casi aprovechamos para librar el día que tenemos alguna flojera. Tanto desde Opcsa como desde MSC nos han hecho llegar que están muy agradecidos con el esfuerzo que se ha hecho en el Puerto de Las Palmas. Este año ha coincidido con una prejubilación de trabajadores que teníamos prevista y los que se han quedado han tenido que doblar para sacar el servicio adelante.

¿Está el Puerto en mejores condiciones ahora que hace un año para negociar con MSC?

Todos, que podíamos haber pedido un poco más este año, hemos entendido que lo que toca es arrimar el hombro. La Autoridad Portuaria, por ejemplo, ha bajado las tasas, porque ahora no toca otra cosa. Teniendo en cuenta que hemos tenido la suerte de que el Puerto ha mantenido el tráfico e incluso ha aumentado en esta situación, no creo que nadie cree conflictos. El colectivo de estibadores tiene una cultura que hace que cueste poco cuando tienes que decirle que hoy toca bajar para mañana subir, y aquí hemos bajado para captar navieras, casi hemos llegado a trabajarlas gratuitamente. El puerto es lo primero, por mucho que esté por ahí esa sensación de que vamos a saco. Esta organización lo que persigue es la defensa del sector y en esa defensa tenemos que tener condiciones dignas para un trabajo duro, peligroso y siempre en primera línea.

Con los puertos del entorno no se puede competir en salarios. ¿De qué herramientas dispone el Puerto?

Hay una clave: la calidad del servicio. Para competir con la precariedad de África lo único que nos queda es dar un mejor servicio, matarnos por hacer más movimientos. Que se entienda que si un barco va a un puerto africano puede quedarse tres días parado, pero en Las Palmas tocan el Puerto y salen en el día. Esto no ha sido trabajo solo de los estibadores, sino de todos los que han participado en la historia de este puerto. No es lo mismo parar a hacer una descarga que realizar esa misma descarga y que a la vez te estén reparando la hélice, lavando las sábanas o realizando cambios de tripulaciones con un aeropuerto a 20 minutos. Se ha creado una base logística que es el mayor garante que tenemos para poder competir con los puertos africanos.

¿En qué punto se encuentra la negociación del marco laboral de la estiba?

Pendientes de cerrar el quinto acuerdo marco. Competencia entendió que no se ajusta a la ley y últimamente hemos tenido una serie de reuniones Anesco [la patronal], sindicatos y Gobierno. Cada uno ha puesto por su parte para llegar lo máximo posible a lo que Competencia nos exige. Se ha refundido un texto. Ahora estamos esperando una vez más que lo miren. Si todo va bien, saldrá en breve y podremos dejar de perder energías en esto, que llevamos desde 2014, y concentrarlas en cargar y descargar barcos, que es lo que de verdad nos gusta hacer.