Cómo mejorar la vida de los vecinos

mejorar-vidaEl Ayuntamiento, el grupo técnico de coordinación y la Asociación de Cultura y Social Trib-Arte dan un nuevo impulso al proceso comunitario de Las Remudas y La Pardilla

 

Tras unos años de desamparo por parte de la instituciones, el proceso comunitario de Las Remudas y La Pardilla, que se formuló hace 15 años con la Fundación El Patio, da un nuevo impulso y comienza una nueva etapa que supone mayores retos, pero más compromiso social. Tras el apoyo y aportación de la Obra Social La Caixa, y la implicación del Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento, el grupo técnico de coordinación y Trib-Arte presentan un nuevo proyecto que esperan llevar a cabo entre este año y 2019 junto con la participación de las instituciones públicas y privadas.

Todos coinciden con que los barrios de Las Remudas y La Pardilla necesitan ayuda, y, aunque llevan 15 años siendo el foco de un proceso comunitario organizado por diferentes entidades, todavía puede sacarse mayor potencial al proyecto para ayudar a la comunidad de vecinos.

En 2002 se activó el programa El Patio, centros educativos como recursos comunitarios (premio Reina Sofía en 2008) como fórmula para mejorar las condiciones de vida de los vecinos de estos barrios. Mejor educación, sanidad, seguridad y tranquilidad general para todos. Sin embargo, tras el cierre de este programa en 2012 y de la entidad fundadora, el proceso de mejora se rebajó, aunque no desapareció, considerablemente. La falta de ayuda por parte de las instituciones provocan un grito de súplica desde diferentes sectores de los barrios..

Ahora, tras el apoyo y aportación de la Obra Social ‘La Caixa’ y el Cabildo de Gran Canaria, se busca potenciar el proceso de forma sostenible a través de un nuevo proyecto que incluya a las instituciones, que esté mejor organizado y que cuente con más apoyo y responsabilidad social. Entre este año y 2019, se espera unidad por parte de tres protagonistas del proceso; vecinos, recursos técnico e instituciones. “Este nuevo plan implica esfuerzo, tiempo y cariño”, afirma Marta Martín, de la Asociación cultural y social Trib-Arte, responsable de presentar el renovado proyecto que cuenta con diversos objetivos repartidos en dos fases de deberes a cumplir.

Para los grupos implicados los objetivos primordiales consistirían en incorporar un equipo de trabajo (equipo comunitario) que facilite la información y la dinamización de actividades, fortalecer las relaciones con los recursos técnicos, con especial hincapié en los servicios municipales, y con las instituciones públicas y privadas, constituir un espacio de relación institucional y contribuir al desarrollo de tejido asociativo (vecinos) del territorio fomentando la máxima participación ciudadana en todas las actuaciones del proceso comunitario.

Algunas acciones propuestas, divididas en las dos fases mencionadas, serían el contrato a tiempo parcial de una trabajadora social hasta que se haga efectiva la aportación económica del Cabildo para aumentarla a una semana completa, la actualización del Mapa de Recursos Comunitarios y la organización de un espacio de encuentro ciudadano para su debate y planteamiento de propuestas de acción, entre otras cosas. “Lo más importante es no perder el contacto con la calle, ni con los administradores”, aseveró Nieves Martínez, enfermera del Centro de Salud Las Remudas. “En todo este tiempo he visto crecer y cambiar a la gente, el proceso comunitario es necesario y ha dado sus frutos.” Por su parte, Lidia Alegre, del CEIP Suárez de Fiol, confirma haber visto un “cambio radical” en los barrios de Las Remudas y La Pardilla, y enumeró una serie de acciones como los murales realizados para el embellecimiento del barrio, los talleres o el huerto. “Todo repercute en el aula, y se nota porque cuanto menos conflicto hay fuera más tranquilo está el niño dentro”, confesó.

El asesor del proyecto, Marco Marchioni, investigador social conocido por sus trabajos comunitarios, quiso dejar claro la importancia de la iniciativa pública para llevar a cabo el proceso, de la acción de las instituciones de forma conjunta y de la formación de un buen equipo comunitario que sirva como fusión para el resto.

Por otra lado, la alcaldesa, Carmen Hernández, afirmó que “creemos mucho en los procesos comunitarios”, declarando que, a su vez, se estaba desarrollando uno en el Valle de Jinámar, y coincidió con Marchioni que tanto el Estado como las instituciones debían unirse y no hacer políticas partidarias. “Una cosa son las competencias, y otras las incumbencias”, agregó como manifestación de su compromiso con esta labor.

Judith Pulido 09.10.2017 | 23:36

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