Liberadzki, eurodiputado polaco del TRAN Committe denuncia el apoyo oculto a Hamburgo, del Reglamento Europeo de Puertos

Puertos y Navieras 28/01/2016

PN-Reglamento-28-01-2016

El eurodiputado Boguslaw Liberadzki, miembro polaco de la Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento europeo, ha asegurado en un artículo de opinión publicado en The Parliament Magazine que la regulación de los puertos de Europa es una “traición” a la misión del Parlamento.

El texto recoge lo siguiente:

“El 25 de enero, la Comisión de Transportes del Parlamento Europeo votará los controvertidos planes para regular los puertos de Europa. Este voto, en el Reglamento de Servicios Portuarios de la UE, se ha retrasado en numerosas ocasiones desde que fue presentado a los diputados en el 2014.

El año pasado, Knut Fleckenstein, diputado al Parlamento Europeo por Hamburgo, recibió más de 700 enmiendas de colegas de todas las partes en el texto propuesto. Desde entonces, ha luchado admirablemente para llegar a un texto de compromiso satisfactorio pero, lamentablemente, este texto de compromiso no se refiere a las preocupaciones reales de un número de los puertos de toda Europa. Es indiferente si la nueva regulación mejorará los intereses de los puertos europeos y la economía en general.

El hecho es que los eurodiputados votarán sobre una propuesta que las diversas contorsiones de la conveniencia política han hecho incoherente y, en algunos lugares, preocupantemente ambigua. ¿Cómo se ha llegado a esto? En primer lugar, ha habido una fuerte presión de la Comisión, que está desesperada por evitar la vergüenza de un tercer fracaso en los intentos de regular los puertos de Europa.

Fleckenstein, a su vez, ha tratado de explotar esta potencial debilidad y se decanta por llevar a cabo un acuerdo con la Dirección General de Competencia de la Comisión sobre las ayudas estatales a los puertos. Teniendo en cuenta que el puerto de Hamburgo es muy dependiente de la ayuda estatal, esto puede ser comprensible. Por supuesto, hay otros que apoyan la búsqueda de un acuerdo de este tipo, y éstas pueden servir para desviar las acusaciones de que Fleckenstein no está actuando totalmente por el interés europeo más amplio.

Los holandeses ofrecen un ejemplo de ello, aunque sus motivos para presionar por un acuerdo sobre la ayuda estatal pueden ser bastante diferentes a los de Hamburgo. Por desgracia, en medio de todo esto, una debida consideración del Reglamento parece haberse perdido: hay cuestiones fundamentales que deben abordarse. ¿Cuál es su propósito? ¿Es capaz de alcanzar sus objetivos o no? ¿Va a agregar valor? ¿Mejorará el rendimiento de los puertos europeos? ¿Va a ayudar a atraer la inversión?

Mi opinión personal es que el Reglamento no es el mejor camino a seguir. Hemos terminado con una propuesta que está divorciada del núcleo de principios que deben determinar la aprobación de una legislación por el Parlamento. Tenemos que reconocer que la diversidad entre los Estados miembros pueden dar lugar a dificultades reales y profundas.

Por lo tanto debemos respetar esta diversidad, independientemente de los resultados que puedan surgir desde la simple pluralidad. Al centrarse en la construcción de un verdadero consenso para hacer frente a problemas reales en toda la UE, el Parlamento puede hacer una poderosa contribución al logro de esos desafíos. El Reglamento de Servicios Portuarios que se ha propuesto traiciona esta misión. Por esta razón, el Comité de Transporte debe votar en contra”.